No importan las fechas, que incitan al consumo; no importa el precio, no importa que los venda al costo, a un tercio de lo que cuesta un libro de Halley, a dos tercios de lo que cuesta una cerveza en una cervecería de Belgrano. No importa regalarlos, no importa si pasaron por una, dos, tres miradas profesionales. No importa si los leo en público, no importa si alguien se acerca a preguntarme qué onda el psicólogo violín. No importa si vi (¡tarde!) una errata, si vi más tarde!) la segunda, si a la tercera -el apellido de la familia anfitriona de Alf- nadie la va a notar. No importó la demora de la imprenta, no importa si la etiqueta laboral/literaria o la vergüenza habilitan o no llevarle el objeto a la persona con la que hice clínica de obra. No importa hacer clínica de obra. No importa nada de esto.
No importan las fechas, que incitan al consumo; no importa el precio, no importa que los venda al costo, a un tercio de lo que cuesta un libro de Halley, a dos tercios de lo que cuesta una cerveza en una cervecería de Belgrano.
ResponderEliminarNo importa regalarlos, no importa si pasaron por una, dos, tres miradas profesionales. No importa si los leo en público, no importa si alguien se acerca a preguntarme qué onda el psicólogo violín. No importa si vi (¡tarde!) una errata, si vi más tarde!) la segunda, si a la tercera -el apellido de la familia anfitriona de Alf- nadie la va a notar.
No importó la demora de la imprenta, no importa si la etiqueta laboral/literaria o la vergüenza habilitan o no llevarle el objeto a la persona con la que hice clínica de obra.
No importa hacer clínica de obra.
No importa nada de esto.