sábado, 6 de enero de 2018

Guayaramerín


Si la frontera de la coca
o de la soja
siguen expandiéndose
(si el cambio climático seca 
justo ese curso de agua,
si algún documentalista
se interesa por la vida de los delfines
rosas del Beni),
tal vez podamos conocer
a ciencia cierta
lo que no les fue develado a esos dos padres
que gritaron en vano
los nombres de sus hijos en la selva:
qué fue del baterista que cantaba
y de la cantante que dibujaba,
que un febrero se subieron
a una avioneta
y nunca llegaron 
a ver la imagen de la foto 
que ilustra, acá abajo,
este post.




(Fotos: P. Bartholomai; F. Addams).

2 comentarios:

  1. Meta guacha (?)

    Me encanta que te encante (y también digamos que me honra: posta).

    Aguante.

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